Querido hermano obispo: paz y bien.
Estoy leyendo con estupor la carta que dirigiste a tu grey (hasta ahora no había conseguido el texto completo). Y quiero comentarte alguno de sus párrafos, aclarándote que no pertenezco al partido socialista, por si acaso.
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héroes hasta la virtud más generosa, y traidores hasta el egoísmo más desleal.Entre los primeros están las víctimas de la serpiente terrorista y las gentes sencillas que espontáneamente han querido solidarizarse con los débiles ignorados, despreciados y hasta perseguidos. En lugar de tirarse al monte, volvieron a la calle. No para una consentida kale borroka, sino para pasear de nuevo con inmensa dignidad su indignación. Era la enésima concentración que en las principales ciudades se dieron cita, a plena luz aunque era de noche, sin encapuchados y sin mentiras. No eran vociferantes, sino ciudadanos de bien que no quieren asistir impávidos al espectáculo que algunos gobernantes nos brindan en el pim-pam-pum de la feria del disparate político.¿Realmente has visto así a los que, en un acoso y derribo continuo al gobierno, han estado vociferando Z-ETA-P DIMISIÓN fuese cual fuese el lema de la concentración? Claro que antes habían vociferado TARANCÓN AL PAREDÓN. Ciertamente han paseado su indignación pero sin ninguna dignidad pues se han arrastrado pidiendo lisa y llanamente venganza, que no justicia, porque la justicia la imparten los jueces y la ejecuta el gobierno, de acuerdo a las leyes establecidas. No tengo nada que objetar a que tú opines que
algunos gobernantes están establecidos
en el pim-pam-pum de la feria del disparate político. Pero eso lo deberías decir, como cualquier ciudadano, en la prensa convencional y no en un órgano diocesano en el que, cuando mucho, se deberían establecer juicios morales ponderados acerca de la vida cotidiana (no soy de los que dicen que la religión ha de recluirse en la sacristía, válgame Dios) y siempre que en ellos tuviesen “audiencia” otros juicios, aunque correspondiesen a sectores minoritarios de la Iglesia.
Y entre los segundos están los que pretenden cambiar la historia sacándose de la chistera del resentimiento lo que dicen ellos que ocurrió. Como adolescentes montan y desmontan operaciones económicas jugando al a ver quién llega más, cuando se trata de costear favores inconfesables con el dinero más ajeno, lavando como pueden las deudas de su propia corrupción.Lo de
traidores hasta el egoismo más desleal ¡es fuerte! que dicen ahora. Supongo que te referirás a todos esos hombres-ladrillo de bien que han logrado que el precio de la vivienda, gracias a sus especulaciones, haya aumentado veinte veces más que los salarios. O a aquellos empresarios que, tras haber utilizado todos los beneficios que les habían ofrecido para instalar sus empresas, las “deslocalizan” para llevarlas a países menos desarrollados donde puedan contribuir a su progreso (¡bendita ambigüedad del su castellano!) pagando salarios inconcebibles aquí y jornadas de trabajo de hace siglo y medio. O a todos los que ...
Son los que manchan el nombre de la paz y el de la piedad, convirtiéndolo en moneda de cambio con el que pagar -cueste lo que cueste- la particular guerra contra sus adversarios políticos, sociales y mediáticos, llegando a pervertir un sentimiento noble como es el perdón, a fin de camuflar el chantaje del que siendo rehenes ellos mismos, nos hacen víctimas a todos los demás. Como consigna de un nuevo pásalo, lo repiten sin parar, sin ninguna pausa y con mucha prisa: lo hemos hecho por piedad, hemos salvado la vida a un asesino que celebra sus veinticinco matanzas brindando con champán, le hemos salvado la vida porque defendemos la vida. Ya veo que no, que no te referías a esos. Pero ¿no estabas enterado de que el brindis lo hizo cuando gobernaban esos que tu llamas héroes sin que hiciesen nada? ¿Ni de todos los beneficios penitenciarios que le concedieron, a él y muchos más? Ya te mandaré un Power Point que circula por ahí. Por otro lado, ¿has estado en muchos procesos de resolución de conflictos? ¿Te consideras experto en negociaciones de paz? Por tus palabras, como se suele decir, serías capaz de declarar la guerra al Vaticano.
Yo he tomado nota de esta declaración insólita por parte de quien miente de manera habitual, y pasando por encima de su cinismo asustado ante la opinión pública, levanto acta de su advenediza declaración: defienden la vida. Estamos de enhorabuena.Esto ya supera toda ponderación. Estás acusando de
mentir de manera habitual a los que ha elegido la mayoría de los españoles. ¿No te has dado cuenta de que los únicos que lanzan esas acusaciones son los que perdieron el gobierno en las elecciones anteriores, precisamente por mentir a los españoles respecto al terrible atentado de Madrid que acabamos de conmemorar? ¿No te has dado cuenta de que están enfrente de todos los demás representantes de los españoles, que se quedan solos en todas la votaciones parlamentarias, obcecados por recuperar el poder? ¿Con esos te estás identificando, con los que acusan de mentir para ocultar sus mentiras?
Supongo que estarán al quite de quien se quite la vida en la eutanasia que viene... porque defienden la vida. Supongo que no pondrán más obstáculos para saber la verdad de la maraña confusa y confundida de otra matanza, el 11-M, cuya sospecha les mira... porque defienden la vida. Supongo que respetarán la libertad de quienes quieren una educación no ideologizada ni sectaria para sus hijos... porque defienden la vida. Supongo que ya no jugarán a romper la familia con sus leyes para amiguetes... porque defienden la vida. Supongo, en fin, que encabezarán la defensa del más amenazado de todos los seres humanos: el no nacido, luchando contra el aborto en primera línea... porque defienden la vida. ¿Pero tú también eres de los que dicen a estas alturas que el 11-M fue cosa de ETA? ¿En qué país vives? Te juro que a las 9 de la mañana de aquel día ya estaba convencido de que eso no era de ETA por más que lo estuviesen diciendo por la radio. Simplemente, ¿recuerdas algún atentado que haya hecho ETA y no lo haya reivindicado?
¿Y cómo puedes trivializar hasta tal punto sobre problemas que afectan tan profundamente a nuestra sociedad actual, como el aborto y la eutanasia? Todos sabemos la postura que la jerarquía eclesiástica mantiene ante ellos. Pero todos saben también que hay muchos miembros de la comunidad eclesial católica que no estamos de acuerdo con ella.
En cuanto a las
leyes para amiguetes, ¿no sabías que las leyes las aprueba el Parlamento, no el Gobierno? Debe haber sido un pequeño desliz. En cualquier caso ¡me cuadra tan poco ese tono de altanería con el espíritu franciscano!
Pero lo que me parece una maravilla es que califiques de ideologizada y sectaria a la enseñanza pública.¡Ángel de Dios! ¡Si es de lo que nos han estado acusando precisamente, y no sin razón en demasiados casos, a todos los colegios de religiosos o religiosas! ¡Y de hacer eso con dinero público! ¿Crees que por devolverles la pelota ya les has ganado la partida? ¿O es que tampoco te habías dado cuenta de eso? En definitiva, ¿cómo puedes empalmar de una manera tan irresponsable tal variedad de problemas?
Si no lo hacen así, nos habrán vuelto a colar su mentira, que hasta pueden hacerla legal, pero que es y será siempre inmoral. Pero si en marzo mayea, quizá en mayo marceará, y allí daremos cuenta. Porque hay idus que no deberían haber pasado nunca, pero ya que han sucedido, sólo se desea que no duren mucho más una vez acontecidos.Soy un poco obtuso y no te entiendo bien. ¿Estás pidiendo el voto para el Partido Popular? Yo creo que, si se trata de dar doctrina y orientación moral a tu grey hay que hacerlo con claridad, con el desparpajo que pedía San Pablo. Ya nos lo aclararás.
A Dios nos encomendamos en esta apasionante encrucijada en la que debemos roturar sus campos para que broten espigas de paz serena y de bien colmado para los hermanos. ¡En esto estamos de acuerdo! Pero hay que tener la mente algo más lúcida, y perdona la impertinencia pero tú has dado primero, para que el fruto maduro de la justicia sea la paz. Creo que con tus palabras no has hecho sino alimentar la división, el odio y el rencor. Me cuadraría que las hubieses publicado en un periódico, pero firmadas como miembro, o simpatizante, no lo sé, del Partido Popular.
Todo mi respeto pero todo mi desacuerdo.
Ricardo Álvarez Miembro de Comunidades Cristianas Populares de Zaragoza